domingo, 17 de septiembre de 2023

Lectura en voz alta: Mi estrella umbilical / Yaxkin Melchy

Lectura en voz alta del poema Mi estrella umbilical del poeta Yaxkin Melchy


Conexión 2.0

M se ha conectado

M escribe

M ha abandonado la conversación

M ha reentrado a la sala

M escribe

M ha eliminado esta conversación

 

Where Am I?

 


(Algorithmic Sounds, 2012, p. 34)

The End

 



(Algorithmic Sounds, 2012, p. 32)

Pianochocolate



Mi mejor día infeliz mi destino
                        es mi sueño el sonido detrás de mi cabeza
 no hay mentes claras estáticas
                           lo mejor de mi pesimismo
 letanía eléctrica caminando con mi felicidad
                  por tu lado por mi sueño
recuerdame tristeza balabarista

(Algorithmic Sounds, 2012, p. 24)

Niño cabellos de fuego

A Adrian h.h
I


Entonces niño cabellos de fuego ¿qué mirada tienes tú?

¿Qué sueñan los niños de fuego como tú?

Ah pues te diré, los niños de fuego,

vivos y suaves / moldeados en jaspe /

los que llegan con la primavera /

antes que el hierro y las armas blandan

una vez y sólo una /

con una corona de flores y laurel /

sueñan

Delirum


 A Fer Rosette

A los diecisiete desaparecía por días,
por horas, por segundos,
cada mañana
entre el recuerdo de saberme ausente
como un fantasma cuando llega el sol

A los diecisiete corría de histeria
apenas y tenía tiempo para respirar
era yo mismo el que se condenaba
a pequeñas porciones de locura colectiva

A los diecisiete esperaba el autobús
deseando perderme para no volver
bajarme y encontrar (lo),
el ritmo, la vida y la simplicidad de las palabras
el deja vú veraniego de nuestros secretos
de siempre adolescentes; mañana.

A los diecisiete dicté lo mejor de mí en charlas por móvil
sin ningún hilo, me arroje al vacío y al silencio,
a las paredes 4*4 de los cibercafés
A esa edad conocí mi pequeña realidad
y la injurié por encontrase obsoleta
en una versión 1.0 antes del universo
Podemos correr y arrojarnos,
podemos volver y repetir las palabras
tanto como si una carrera por decirlo todo
nos llevara lejos
Y ahora,
me llevo la sombra y nuestro delirio
cuatro segundos.